En los albores de su asunción como presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump lanzo una memecoin respaldada por él mismo. En pocas horas, la moneda logró tener una valuación de mercado de 11 mil millones de dólares, llegando a cotizar a 74 USD por unidad. Con eso se convirtió en una de las memecoins más exitosas de todas, junto a gigantes del segmento como Dogecoin (DOGE), Shiba Inu (SHIB) y Pepe.

A partir de ese evento, las probabilidades de que Javier Milei replicara la jugada subieron al 100%. No era cuestión de si lo iba a hacer o no, si no de cuándo. La respuesta a esta incógnita se dio el viernes 14 de febrero a las 19.01, con un tuit que ya no está porque el presidente –y su equipo– tuvieron que entrar en modo control de daños con todo lo que sucedería en los 60 minutos siguientes.

El presidente Milei anunció $LIBRA, que terminaría siendo una shitcoin, pero con un pequeño detalle. No fue en broma ni como chiste, si no como un proyecto legítimo para captar inversiones y "desarrollar la industria argentina", acorde a lo que expresó en su tuit. Rápidamente, el tuit fue contestado por todo el ejército de adalides libertarios y también por reconocidos timberos nacionales como Ariel Sbdar, dueño de Cocos Capital. Horas más tarde Ripio, una reconocida plataforma cripto local, listó $LIBRA en su sección de trading experimental, Playground.

El "chiste" duró poco tiempo. Después de alcanzar la para nada despreciable suma de 4 USD por unidad y una cotización de mercado de 4 mil millones de dólares, $LIBRA se desplomó como cuando te desenchufan la conexión cerebral a la Matrix. En escasos minutos, todo el dinero que había entrado se retiró, configurando lo que se conoce en la jerga como un "rugpull" (la bella imagen de sacar la alfombra bajo los pies), convirtiéndose de golpe en una estafa hecha y derecha.

Memecoins Sells But Who's Buying

La línea de separación entre una estafa y una memecoin es muy fina. La principal métrica a tener en cuenta es la cantidad de unidades de la moneda concentradas en las principales billeteras. Esto determina la posibilidad del rugpull. Si un par de billeteras concentran un número significativo de monedas, esto quiere decir que en cualquier instante pueden vender y llevarse toda la liquidez.

En este caso, y acorde al análisis de varios usuarios de internet, se suponía que el top 10 de billeteras concentraba el 80% del total circulante. No había chances de que esto terminara bien. Por ejemplo, durante el lanzamiento de Magaiba, la cuenta oficial del equipo concentraba el 10% del total de tokens y eso ya generaba resquemor, imagínense el 80%. La empresa que dio soporte para crear la moneda fue KIP Protocol, de Julián Peh, ambos de Singapur. Según el periodista Manuel Jove, el vínculo con Milei se habría hecho a través del empresario Mauricio Novelli.

Sin embargo, más allá de la estafa o del esquema "pump & dump" (inflar un activo para vender cuando todos compran, o sea la metodología del rugpull), el problema central es que Javier Milei, Presidente de la Nación Argentina, promocionó lo moneda bajo la consigna de que era un "proyecto productivo"; es decir, serio. El aval que Milei le dió a la meme-moneda es lo que hizo que $LIBRA tenga una voladura de precio monumental.

El líder idiota

Sin embargo, el efecto principal fue que lo que quedó completamente dañado es la idea de que Milei es un "genio" o un estadista. Cualquier lectura de algún libertario o converso sostenían que –por poco– Milei era la reencarnación de Bismarck, o de Roca, para ponerlo en término criollos. Pero desde ayer los propios creyentes mileístas tendrán que convivir con la idea de que su líder es un idiota. Bienvenidos a la política.

Milei goza (¿gozaba?) de una gran reputación en Estados Unidos producto de su ideología liberal-libertaria y es visto como un garante de los mercados argentinos gracias a su política fiscal y monetaria de corte ortodoxa y su –hasta ahora– exitoso combate contra la inflación. Pero la pregunta es quién quiere dejar su dinero invertido en un país conducido por un economista de supuesta brillantez que no es capaz de distinguir entre un proyecto serio y una estafa lisa y llana.

La desorientación provocada por el evento, además de dejarnos una de las noches legendarias de Twitter, también mostró la propia desorientación de la tropa mileísta. Rápidamente, los referentes del espacio borraron sus tuits de apoyo, algunos intentaron deflectar el conflicto aduciendo un hackeo que no fue tal, y luego sobrevinieron unas cuatro horas de silencio de radio donde los usuarios de Twitter nos hicimos un festín de la gran puta.

Esquirlas de guerra

Cuando ya la situación había escalado a un nivel fuera de control, el equipo del presidente finalmente tomó cartas en el asunto. Borró el tuit original y esbozó una excusa donde también aprovechó para atacar a la "casta". Fieles a su plan de nunca jugar defensivo, intentaron atacar y pedir disculpas al mismo tiempo. Pero no funciona así.

El retroceso en chancletas deja expuesto al presidente y su círculo íntimo, que pareciera ser bastante vulnerable a promocionar estafas piramidales, tal como ya había pasado durante la campaña con la empresa CoinX. O sea, digamos, no es la primera vez que Milei promociona una estafa. Pero nunca había tenido esta magnitud.

Así se suma un daño adicional y es el de la narrativa de nunca ir para atrás. Ya había mostrado signos de esto después de la masiva marcha de apoyo a la comunidad LGBT y ahora suma un nuevo retroceso. Quizá esto sea lo más significativo de todo. Para ello nos podemos valer de dos metáforas cinematográficas, una de la pelicula Depredador y la otra de 300.

En Depredador, el equipo conducido en la selva por Arnold Schwarzenegger se enfrenta a un enemigo desconocido que parece estar siempre adelantado y en ventaja. Hasta que en una escena donde talan un bosque a balazos encuentran un rastro de sangre del misterioso alienígena. Arnold se despacha una de sus frases icónicas para toda la posteridad: "Si sangra, podemos matarlo".

En 300, la película de Zack Snyder basada en el cómic homónimo de Frank Miller, un reducido grupo de espartanos se enfrentan al multitudinario ejército del dios emperador Xerxes. Y si bien todos los soldados mueren aniquilados por el ejército invasor, un espartano logra tirar una lanza que corta el rostro de Xerxes, demostrando que es humano.

Nota del redactor: Escribo esto desde Mar del Plata, unas horas antes de hacer una función de teatro, y pienso mientras contemplo la inmensidad del océano que no es conveniente sangrar en un mar lleno de tiburones.

Una actualización más que necesaria

En la actualización a este texto, a fines de julio –casi cinco meses después de sucedido el caso $LIBRA– es necesario hacer un recuento de lo sucedido tanto en los días posteriores como en los meses que le siguieron respecto, principalmente, de los frentes judiciales y una comisión investigadora en el Congreso de la Nación Argentina. El caso por ahora se da en dos jurisdicciones: Estados Unidos y Argentina. Veamos.

En los días posteriores al caso se reveló como fundamental la presencia de un supuesto "empresario" asociado al mundo de las criptomonedas que habría sido la cabeza detrás de $LIBRA.

Hayden Mark Davis, estadounidense de 28 años, es cofundador y CEO de Kelsier Ventures. Fue el arquitecto principal de $LIBRA y admitió haber sido asesor no oficial de Milei, con reuniones previas en Buenos Aires desde 2024. La justicia estadounidense lo tiene como principal acusado y se le imputa de manipulación del mercado, estafa y malversación de más de 100 millones de dólares.

En Nueva York fue citado a declarar, negó haber cometido fraude o inside trading (trading con información privilegiada) y atribuyó el desplome a la eliminación inesperada del posteo por parte de Milei. Es decir, en la primera de cambio, tiró a Milei abajo de un camión.

La justicia yanqui investiga además movimientos financieros por 12 millones de dólares a paraísos fiscales, poco después de reunirse con Milei, y más de USD 100 millones retirados de la liquidez, incluyendo 57 millones de dólares en USDC que permanecen congelados en la billetera del proyecto.

Fernando Molina, un destacado analista de datos argentino que tuvo una gran participación en el trabajo de reconstrucción forense de los movimientos de dinero a través de diferentes cuentas, compartió hace unos días una serie de transacciones realizadas desde la billetera de Davis en los momentos anteriores y posteriores al lanzamiento de $LIBRA.

Por otra parte, Dionisio Casares, hijo de Wences Casares –uno de los empresarios más importantes del ecosistema cripto del mundo y quizá una de las personas con más Bitcoin en el planeta–, sostuvo que desde varios días antes del lanzamiento de $LIBRA varios empresarios de primera línea estaban al tanto de que Milei estaba por hacer una jugada en este sentido.

Además, afirmó en una entrevista para Unchained Crypto con la periodista Laura Shin (referente del periodismo cripto) que un alto funcionario del gobierno argentino recibió un pago –ya sea un soborno o una "tarifa de consultoría"– para que Javier Milei promocionara la criptomoneda $LIBRA en su cuenta de X. Esa fue su versión inicial el 15 de febrero, cuando también aseguró que el monto ascendía a 5 millones de dólares.

Algunas fuentes consultadas por este medio confirmaron que desde el entorno de Javier Milei se solicitaba una suma cercana a los 50 mil USD por tener a cambio un saludo del mandatario durante el Tech Forum, en un estilo cuasi "Meet & Greet" de una banda de rock. Obviamente que los encuentros no fueron realizados, lo que desató la bronca de varios de los participantes, entre ellos un reconocido youtuber cripto.

La causa en Argentina

La investigación del caso $LIBRA, después de varios idas y vueltas en los que se determinó la jurisdicción, recayó en el Juzgado Federal N°1 de la Jueza María Romilda Servini. Es la magistrada central del caso principal, con varias líneas de investigación.

Recibió por sorteo la primera denuncia en Comodoro Py y se acumuló en su juzgado la causa proveniente de San Isidro tras la resolución de competencia de la Cámara Federal. Delegó la instrucción al fiscal Eduardo Taiano en febrero, quien dio impulso a la investigación. El fiscal ordenó múltiples medidas cómo la solicitud de información bancaria y declaraciones juradas de Javier y Karina Milei (desde 2023). El levantamiento del secreto bancario al Banco Central y congelamiento de bienes de implicados como el propio Novelli o Manuel Terrones Godoy, otro youtuber cripto asociado a varios proyectos de web3 gaming que terminaron en rugpull. Y aceptó los pedidos de indagatorias a Javier Milei, Karina Milei, Novelli y Hayden Davis, entre otros.

La investigación en el Congreso

La Comisión Investigadora del Congreso por el caso $LIBRA fue creada el 8 de abril de 2025 en la Cámara de Diputados y está destinada a investigar el rol del gobierno en la promoción de la criptomoneda y posibles responsabilidades políticas. Cuenta con 28 diputados representantes de múltiples bloques:

Unión por la Patria: Pablo Carro, Juan Marino, Rodolfo Tailhade, Sabrina Selva, Itaí Hagman y Carolina Gaillard.

La Libertad Avanza – CREO: Gabriel Bornoroni, Nadia Márquez, Nicolás Mayoraz, Paula Omodeo.

PRO/MID: Cristian Ritondo, Silvana Giudici, Martín Maquieyra, Oscar Zago.

UCR, Encuentro Federal, Coalición Cívica, Innovación Federal, Frente de Izquierda y otros bloques con 2 legisladores cada uno.

Desde su conformación, el oficialismo logró paralizar su avance al no designar autoridades, provocando un empate 14–14 en la elección. En ese contexto, la comisión reinició actividad coordinada por el secretario parlamentario Adrián Pagán, sin un presidente formal. La oposición denunció bloqueos deliberados para frenar la investigación.

¿Y ahora qué pasa?

Nadie tiene la posibilidad de ver el futuro. Por lo tanto, la predicción acerca de la dirección judicial que pueda tomar el caso $LIBRA entra en el terreno de la conjetura. Lo que sí podemos sacar en limpio es un análisis de lo que ya sucedió. Está claro que el entorno de Javier Milei tiene un problema a la hora de recaudar dinero. Sea por incapacidad, falta de conocimiento o apetito desmedido, toda la jugada es muy desprolija al nivel de que puede dañar al propio presidente. Sea quién sea el responsable (lo más probable es que sea Karina Milei).

En segundo lugar, todo el caso $LIBRA surgió de un desconocimiento profundo de Milei y su entorno acerca de las criptomonedas. De haber hecho una memecoin en serio –qué paradoja– hubiesen rescatado una suma que superaría por 10x o 20x lo que les dio Davis, sin problemas judiciales de por medio. Pero todo esto ya estaba anticipado en la relación entre Milei y Novelli y los diferentes esquemas ponzi que promocionaba el presidente.

En tercer lugar, la oportunidad perdida para el ecosistema cripto argentino de mostrarse como lo que es: un espacio innovador, con excelentes recursos humanos y proyectos de impacto global. Oportunidad que se espera poder recurar en la DevConnect de este año.

En cuarto lugar, la inutilidad de las comisiones investigadoras o mejor dicho la total efectividad de las comisiones investigadoras para no llegar a ningún lado. Con ello también muere el sueño húmedo de la oposición de convertir al caso $LIBRA en una buena excusa para el juicio político.

Por último, pero no menos importante, la judicialización de la gestión de Milei lo deja, como sucede con casi todos los presidentes de este siglo, a merced de la justicia.

La de $LIBRA es una causa que no se va a resolver ni ahora ni el año que viene, ni quizá dentro de los próximos cinco años, pero que permanecerá sobre la cabeza de Javier Milei, a modo de recordatorio, sobre quién tiene la última palabra en Argentina.